Publis

https://sx.leadzutw.com=&a=&autodw=1
Mostrando las entradas con la etiqueta The Dears. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta The Dears. Mostrar todas las entradas

16 mayo 2010

The Dears – Residencia en el pasagüero (2010) – 3 Queridas noches.

Esta experiencia de 3 jornadas, algo abrumadora, algo desgastante; aunque, muy disfrutable en cuanto a la presentación del nuevo disco, ha dejado claro: que los de Montreal no vinieron a pasar el rato… en lo musical me refiero.

6 de Mayo – There is a path.

Me escabullo de forma inesperada del trabajo (son las 13 horas); rápidamente me lanzo a comprar el boleto que me faltaba (ya había a apartado para el 7 y 8).

19:00hrs. Me dispongo a salir para la CAPU, el trafico parece estar pesado, aunque, por ser jueves, no creo que haya bronca para entrar al DF.

22:00hrs. Aún sigo en la Av. Zaragoza; no sé sabe cuanto durará el embotellamiento, resuelvo por salirme del bus y tomar un taxi que me saque de ese caos.

22:45hrs. Después de que el taxista me dice, que se descompuso una línea del metro y de que el taxímetro marca 60 pesos, llego al pasagüero desanimado (tal vez, ya van a medio concierto), me topo con la ultima nota de Victoria Mil.

23:15hrs. Murray y compañía alistan su equipo, mientras reciben ovaciones y genuflexos.

23:45hrs. Comienza el debut de las canciones inéditas:

1. Omega

2. Blood

3. Chords

4. Thrones

5. Lamentation

7. Yesteryear

8. Suffering

9. Tiny Man

10. Kid

11. Unsung

12. Stompn

Con el nervio a flor de piel, tanto de parte de fans, como de los mismos Dears, la primera noche fue en la que el publico se mostro más considerado y culto, hasta el punto en que Krief y Lightburn bajaron del escenario y se mezclaron con la audiencia, sin empujones.



Murray volvió a impresionarme como lo hizo en el lunario, el poder de su voz, sigue permeando esa nostalgia, aunque esta vez solo nos quedaba atender sin hacerle coro. El detalle de la tocada fue con el monitor de Natalia, al parecer se le saturaba (varias veces hizo señas, no sabemos cuando se detuvo este problema).


7 de Mayo - It's like every book we've read and every film we saw.

El primer concierto termina cerca de la 1 de la mañana, ya no me da tiempo, tomar la ultima corrida de la TAPO a Puebla. Después de tomar la de las 4am, me decido a faltar al trabajo.

22:30hrs. Llego exactamente a ver a La Banderville, banda local que se mostro muy bien, con la única pretensión de disfrutar de la noche y el lugar que tenían como abridores (tuvieron sus fallas, pero, se rifaron tocando un cacho de Wake up). Una banda a la cual estoy dispuesto a seguirle.

23:50hrs. El setlist vuelve a tocarse, esta noche: con mayor ánimo y soltura por parte de los Dears, la entonación vibrante de Murray alcanzo su máximo. En lo personal fue el mejor concierto de las 3 desveladas, incluyendo el Encore

Encore:

13. The Second Part

14. You and I Are a Gang of Losers

15. Hate Then Love

16. Lost in the Plot

17. 22: The Death of All the Romance

La madrugada del 8 de Mayo, otra vez me quede hasta las 4.

8 de Mayo - Two days have passed.

De cierta manera, me las ingenio para cumplir con la agenda del sábado. Una patada futbolera, me hace llegar al pasagüero, arrastrando la pierna derecha y con solo seis horas dormidas dentro de las 48 anteriores.

22:45hrs. Aparece sobre el escenario On TV grupo pretensioso, sin contribución alguna, la verdad.

23:30hrs. Se atasca el recinto, muchos estúpidos se embriagan y se tambalean entre los que realmente cuidaron su lugar, además de que hubo otros idiotas que gritaban pidiendo canciones, en medio de la sesión del nuevo disco. Se dirá que esto no debió afectar el desempeño de los canadienses, pero… sí lo hizo.

Algo que debo declarar, que a muchos no les gustara y que nadie más comentara: 22 – The death of all the romance no la he podido disfrutar plenamente desde que Lightburn ha repartido los coros y la ha dejado en las gargantas zarrapastrosas de la audiencia. De verdad, no me ha gustado ninguna de las versiones que he presenciado.

A pesar de las fallas, de los detalles ya señalados y de algunos inconvenientes; The Dears sigue siendo una banda para disfrutarse en vivo, que se deja sentir en escena, sin llegar a la innecesaria pose. El nuevo LP se percibe muy bien, me parece que retoman el toque épico y estremecedor de su primera época, también hay que esperar como resulta el DVD de estas presentaciones; que por lo mientras, siguen retumbando en mi cabeza.

07 mayo 2010

The Dears – Thank you, good night, sold out – 2004


Si existe alguna evidencia hecha disco, de la pasión que desbordan los canadienses en una presentación, es la que se recibe en este recital.


Desde el arranque espectral de Autonomy, que avasalla a la versión de estudio, y revela de forma temprana a un Murray muy abrumado en el corazón, pero de voz penetrante, la consigna parece ser: conmover, lastimar y alentar.


C'était pour la passion ocasiona una nueva sensación para el que esta escuchando, de lo melódicamente expresivos que pueden ser los Dears; rápidamente el ambiente cambia y nos encontramos atendiendo la aflicción inevitable de End of Hollywood bedtime con un final prolongado pero acelerado en guitarras y teclados.

Who are you? Defenders of the universe agudiza el sentimiento de desconsuelo, y preparando el camino hacia 22: The death of all the romance donde Yanchak hace lo suyo y se adhiere a Lightburn en su obra más emblemática, en una ejecución que somete los sentidos de sus espectadores.


Aparece Warm and sunny days ralentizando el dolor al que se ha aventurado nuestra conciencia; Lost in the plot de las obligadas de cada concierto, por su optimismo dotado de belleza musical.


La ultima pieza, anecdotica, imprecisa en cuanto a su duración, nos deja aturdidos en un principio; sin embargo, a medida que los músicos entienden la circunstancia (dicen que Murray se queda impasible); improvisan hasta obtener una nueva oportunidad de concluir con Pinned together, falling apart la cual se conquista y se desvanece en el eco de Lightburn.


Un disco imprescindible, un ejemplo de lo que debe ser un concierto: palpitante y magnífico en la presencia.

31 marzo 2009

The Dears – No Cities Left – 2003 (Disco 200)




Después de pensar, pensar y repensar de entre tantos candidatos, marcar un álbum digno de la reseña 200; simplemente tenía que tomar un mejor disco de la discografía de uno de mis favoritos, al final me di cuenta que de todos sus LP’s mencionados, me faltaba el máximo fruto de The Dears.


La primera pieza We can have it tiene un tono esperanzador, liviano; sin embargo, con una letra llena de incertidumbre y desaliento; acompañada de la fantástica voz de Murray Lightburn, esa guitarra luminosa, provocando un ambiente pacifico, que al extinguirse, se aparta del escucha con la sensación de vacío:

Someone somewhere says they’ve got it all
But that’s not even what we want

Not even close
Not even close
 

It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want ...


Who are you? Defenders of the universe aporta otro fascinante acorde guitarrero, mantiene a la melodía fluyendo de forma constante hasta el dramatismo que imprime la frase


'Cos I can't help you, and you can't help me.

Lost in the plot posiblemente una de las cúspides en la interpretación de Lightburn, entonando la nebulosa reciprocidad del amor con el dolor. 

The second part tiene el comienzo más desconsolado:
I was short of breath,
As I passed the doorman for a second time.
And it rained all day.
I don't have a raincoat of my own.
I then arrived.
Ten minutes early with no smokes.
And I was broke.
Without a smoke.
 
Aun cuando nos sentimos destrozados por ese organito, ese saxofón y el piano: Murray emerge con:

All of the time.
I thought I was crazy cause you told me so...


Combinada con la delirante guitarra de Krief, provoca una estampida de sensaciones que se desvanecen con el último verso:
Two days have passed.

And all I want is gone for good this time.


A pesar de la línea, a la que nos han expuesto los de Montreal, con Don’t lose the faith se arriesgan a pedirnos escuchar una melodía sobrada de optimismo; eso sí, con una sublime guitarra eléctrica.



Expect the worst/Cos she’s a tourist aparece una tétrica introducción de cuerdas, que se convierte en una oscura sinfonía épica, que concluye en minuto y medio, para dar paso a un mantra de estoicismo.


Después de comenzar con una ruidosa histeria, aparece el bajo de Pinned together, falling apart un pequeño vals que armoniza con la paranoia de perder lo más valioso.


Never destroy us desafiante desde el principio, en cierto tono cordial, lo que converge en una guitarra confusa; pero poderosa, que traslada hasta un final destemplado (genial).


Entonces brota la refulgente Warm and sunny days que reconforta un poco, con palpitaciones radiantes y la súplica persistente de Lightburn:

 
Stay, There's nowhere left to run.


Así es como llegamos a la canción que precisó el culto a los Dears 22 The Death of all the romance, una de las mejores composiciones; sobre todo por la combinación Yanchak – Lightburn, declamando con aflicción; acerca de la frivolidad de la compasión y el miedo a la soledad.

 
Detrás de 22, se forma una extraña melodía turbia, Postcard from purgatory de manera difusa nos pone sobre aviso a lo que será la consumación del disco.


El desenlace que titula esta colección No cities left en cierto modo contiene el efecto esencial que plantearon los temas anteriores:


Let's just keep fighting

the end of the world
We will hold hands and
We will make plans
For Life


La idea es esa: luchar contra la desesperanza aun sabiendo que será una vida ardua, difícil de recorrer; tal vez, desde un escenario apocalíptico; y que al final no resultará como esperábamos…



It won’t ever be what we want ...

22 febrero 2009

The Dears en el Lunario del Auditorio Nacional – La melancolía como el veneno más dulce.

Después de algunos meses sin contemplar una presentación digna, intensa y ejemplar (¡Oh Andrew Bird! ¿Cuándo volverás?), me entere de la repentina 2da visita de los de Montreal; aunque esta vez, sin Richard Krief.

Lo paradójico del evento podría empezar por la fecha: 14 de Febrero. Sabiendo que el estilo de este multiconjunto desprecia el romanticismo superficial y las teorías del amor ideal. La cosa se pone peor, cuando al pasar por el Auditorio Nacional te aborda un revendedor con boletos para Yuri, solo alcanzas a mascullar “no gracias, voy para el lunario”. Para seguir con el pesimismo, llegas a la puerta del recinto 2 hrs antes y solo ves a 5 personas. ¡Claro! No había que aparecerse tan temprano; conforme transcurrían las horas, la fila se alargaba de forma calmada; al llenarse no hubo mucho fanático, por ello no estábamos exentos de ociosos sin gracia.

Con nuevo disco, nuevos integrantes y un estilo reformado; los Dears aparecerían bajo una nueva expectativa. La noche comenzó con una discreta y fluida presentación de “Suave as Hell”, que hicieron lo mejor que puede pretender un telonero en su situación: subir-tocar 4 canciones-bajarse.

Entonces se venia lo bueno. El alboroto inició al escucharse esa sombría combinación de percusiones-organito, ante un espacio vacío; Murray entonaba Saviour desde el fondo del lugar encaminándose entre la multitud hacia la plataforma, regalando rosas a veces de forma disparatada y a veces eligiendo destinatario.

Agradeciendo al público su devoción, se siguieron con Money babies y la fantástica Demons, continuando con dos susceptibles piezas del Gang of losers (There goes y You & I); luego, el primer momento fuerte: Lost in the plot. De ahí prosiguieron con más del Missiles, parte en la cual, lo mejor fue cuando Natalia Yanchak florece en ese sublime lapso, donde hace la obertura de Crisis 1&2.

Incluso la ejecución de Whites only party (con la encantadora Laura Wills, bailando de forma sutil y bromeando con el resto de la banda), hacia evidente el dominio de los canadienses sobre sus seguidores.

Se alcanzaron escenas memorables, en esa noche; lo malo fue la predecible y excedida respuesta de algunos incautos (interrumpiendo los silencios) durante el intro de Lights Off, que pudo tener una mejor realización. Así termino la primera parte del set.

Para el encore: muchos esperaban algo del Gang of losers, de hecho: exigían.

En aquel momento, Lightburn me sorprende al proceder con una de sus mejores composiciones: We can have it. Al acabar esta, la ocasión empuja a pedirles 22, a pesar de ello, el líder de la banda, hace la finta de tocar Who are you? Defenders of the universe, cambiándola instantáneamente por su canción más esperada. En la cual la euforia nos lleva anárquicamente a esa sensación de abatimiento y en el último instante nos revela la imagen de un canto enlazado entre Lightburn y Yanchak, consumando el concierto de un modo reconfortante para la audiencia.

Setlist

Saviour

Money babies

Demons

There goes my outfit

You and I are a gang of losers

Lost in the plot

Berlin heart

Disclaimer

Crisis 1&2

Dream job

Whites only party

Hate then love

Meltdown in a major

Lights off

Encore

We can have it

Who are you? Defenders of the universe(Intro)/22 The Death of all romance.

Con una actuación intensa, los Dears tantearon la paciencia de su público, supieron colocar las canciones para presentar el nuevo álbum y lograr una buena dinámica; Lightburn conserva la fuerza, la entrega y el entusiasmo de siempre. Sus presentaciones no serán masivas, pero tienen la cualidad de ser un verdadero conjunto de músicos, personas sencillas y muy expresivas.

Al final se trata, de seres mortales; esa es su principal virtud: un grupo homogéneo formando música viva.

15 enero 2009

The Dears – Missiles – 2008



Una banda difícilmente resiste el desgaste de cambiar integrantes, se da el caso en el cual el estilo decae un poco, se pierde mucha esencia y a veces algo de creatividad.

Con los Dears es una situación especial, con ciertas particularidades, como el hecho de que los únicos sobrevivientes: son el matrimonio Lightburn – Yanchak.

Missiles resuena de una forma más tenue, no tiene los claroscuros del No Cities Left; pero, abunda en momentos heroicamente nostálgicos semejantes al End of Hollywood bedtime y al antecesor Gang of losers.

La introducción (Disclaimer) hace una remembranza a lo dejado en Gang of losers, siguiendo esta línea se destaca en Dream job, Money babies, Berlín Heart, Crisis 1&2, Demons, Missiles y Saviour una lozana forma de ensombrecer una melodía que mantiene una modulación melodramática cambiándola repentinamente a eufórica.

Lo que sí tengo que denunciar es la forma en que terminan varios “tracks” en fade out, algo que no me parece adecuado para la talla de estos músicos (¿O será por el disco que baje?).

Una de sus mejores virtudes o lo que más me inquieta de esta banda: es la cualidad con que logran hacerme pensar en Radiohead sin tener ese sonido fusilador, en verdad se percibe como una influencia ¿involuntaria?

En fin, un disco naturalmente humano, un poco autocomplaciente, musicalmente brillante de parte de estos románticos aniquiladores.

22 marzo 2008

The Dears – Nor the Dahlias – 2001


Despues de un positivo debut (End of a hollywood bedtime story), los Dears lanzaron un EP (Orchestral Pop Noir Romantique) para mantener fresca la memoria y en ese mismo año lanzaron un compilatorio de sus orígenes y sus pininos en la música (1995-1998); donde se observa la influencia de Blur y The Smiths en la cabeza del grupo: Murray Lightburn.

Para aquellos que les cuesta digerir su estilo desconsolado; en este acumulado, se encuentran melodías sencillas, rítmicas e inclusive hasta parecen muy alegres.

A pesar de ser un disco de rarezas (por decirlo de una forma), tiene excelentes temas, desde la plácida
Everlasting
; pasando por pequeños homenajes a los Smiths Open arms y The way the world treats you; pasando por los dominios de blur Nine eight two, Can’t remember anything else, Mute buttons (extraordinaria) y She’s well aware; hasta un pop medio bizarro con Dear Mr. Popstar y Corduro boy; el track homónimo (pieza acústica), es la parte final de esta recolección, que acontece de forma veloz.

10 agosto 2007

Patrick Krief – Take it or leave – 2007



Proyecto solitario del guitarro de los Dears, con 7 cortes cáusticos, en los cuales se nota la exposición sufrida ante la presencia radioactiva de Murray Lightburn ( de lo mismo de ser parte creativa del grupo).

Aunque es odioso caer, en la precipitada comparación; esta corta compilación, suena con ciertas similitudes en el canto, con un estilo más sesentero, la misma guitarra refulgente y el mismo sufrimiento matizado.

Broken mirrors es una grandeza, dentro de este disco que puede considerarse anecdótico y bien realizado.

16 junio 2007

The Dears - End of hollywood bedtime story - 2000


Es hora de hablar de discos anteriores; de esos ingeniosos, pero interesantes.



El primer larga duracion de los Dears, alcanza momentos exquisitos y muy intensos; dentro de las 8 canciones que comprenden el album.


C'etait pour la passion es la parte optimista, alegre y seductora seguida por Jazz Waltz No. 3 In B-Flat no precisa más que escuchar:


Could this be a love song?

Could this be love?

This could be a love song.

This could just be love.

Be love.


Lo cual comienza por abrir heridas.


This is a broadcast un track con un comienzo instrumental rigido que es ablandado por la voz de Murray Lightburn, nos arrastra hasta Where The World Begins And End el primer momento tremulo, hipnotizante (no hay voces ni versos). Un verdadero rock instrumental.


Entonces aparece un instante desolador: Heartless Romantic y ya no hay mas que pretender, una de las letras mas conmovedoras e incorporadas a la interpretacion desgarradora más convincente que he escuchado (sí, asi soy de debil):


u need some more brandy (got a pack of cigarettes)

u need cocaine (give me more drugs)

you're in self-destruct mode (i'm self-destructing)

maybe its the pain (and hurting all over)

i dont need anything (Don't need nobody)

i just need you (nobody else)
you and i...

its all so shameful

you and i...

its all...

its a shame
you're just a Loverful.


La pieza homonima End of hollywood bedtime story concreta en acentuar, la incertidumbre de fin de siglo (lo que nos traeran estos primeros años), con un organo final muy a la OK Computer:


Is this the end?

has our time come and gone?

It's like every book we've read and every film we saw.

If this is how our world must fall apart,

no sewing kits to mend our broken hearts,

clearly there's no point in this pretense.

Still we're left to find out how it ends.

How will it end?

Is this the end?


Belleza profunda, envuelta en dolor agónico.


De los ultimos trozos de este LP, There Is No Such Thing As Love verdaderamente nos hace considerar la idea: se siente como si quisieras morir y no hay nadie que te vea llorar, he llegado a convencer; a mi mismo y a los demas, de que el amor no existe.


Las voces y los ecos punzantes terminan de forma gradual y amable.


El final discreto llamado Partir, par terre ahi acaba la obra.


End Of A Hollywood Bedtime Story: es el disco elemental, entrañable y antisentimental de los Dears, el comienzo al culto y a mi devocion por esta banda.

04 diciembre 2006

The Dears - Gang of Losers - 2006




Si usted vibro con el "End of a Hollywood Bedtime", si encontro esperanzas dentro de la oscuridad con "No Cities Left", entonces las espectativas son enormes para "Gang of Losers".

Este album demuestra que los Dears, han madurado en solo 3 discos (con algunos EP's), todos brillantes, pero hablemos del ultimo que es el que interesa.

"La pandilla de perdedores" comienza con una introduccion tipo Kid A, ya sabran cual, sigue con "ticket to immortality" buena, muy buena.

Entonces caemos con "Death Or Life We Want You " medio siniestra, eso parece, "Hate then Love", "There Goes My Outfit" y "Bandwagoneers", uno empieza a preocuparse porque se disfruta de la belleza del dolor.

"Fear Made The World Go 'Round" el punto medio del disco, "no es cuestion de ganar o de perder".

"You and I Are a Gang Of Losers " ya no se si sentirme vulnerable o tristemente feliz.

"Whites Only Party" si alguien los compara con los Smiths, tal vez esta sea una razón mas.

"Ballad Of Humankindness " las atmosferas te siguen abarcando.

"I Fell Deep" un blues muy bien logrado, lo mas intenso y fino que les he escuchado.

"Find Our Way To Freedom" la forma en que concluye el compacto, parece profetica, la frase "there is a path" suena cada vez mas marcada, como si señalaran un horizonte, a donde la musica como arte aun tiene esperanza.