Publis

https://sx.leadzutw.com=&a=&autodw=1

10 mayo 2009

The Coral – The Coral – 2002


Coral es uno de esos grupos, de los que se te aparece en un video; curiosamente, deja de ser transmitido, hasta que lo vuelves a encontrar en un disco.

Precisamente eso fue lo que me paso, después de ver el video del oso Dreaming of you; un año después me encontré con la primera obra de los de Liverpool. Lo cual no solo me presento un álbum estupendo, de sonidos añejos, a veces gracioso y muy psicodelico; sino además, mostrarme el calibre de este conjunto de músicos (sobre todo, al tratarse del inicio de su carrera).

Haciendo hincapié en piezas como I remember when, donde lo primero que se nota es la intensidad de Skelly en su interpretacion, el cambio de ritmos en
Simon diamond, la poderosamente alucinadora Goodbye; las ingeniosas: Waiting for the heartaches, Skeleton key y Badman; ultimando con Calendars and clocks (y un track oculto).

Un debut muy agasajador, que no muestra debilidad, ni pretensión mayor, que la de entregar un momento divertido

27 abril 2009

Franz Ferdinand – Tonight – 2009


Al estar al corriente de la trayectoria de estos escoceses, es probable sentir un poco de picazón después de escuchar este tercer LP.
¡Ah! ¡Ya vas a empezar! – exclamaran ustedes.

Pues sí, aunque no para destrozar este disco, que en varios momentos suena asombroso y a veces cae en el cliché.

Empezando por la castigada (injustamente) por la crítica malintencionada: Ulysses, que si suena un poco simplona, se le ha llegado a marcar como el peor sencillo de la banda; pero lo mismo se dijo de Do you want to hace cuatro años. Lo que me hace pensar que esta sentencia se disolverá a corto plazo.

Eso sí, desde Turn it on hasta Twilight Omens ya se percibe un estilo revolucionado por el electropop europeo; asimismo escuchamos Bite hard como uno de los mejores resultados de esta experimentación (guitarras exaltadas y ese impetuoso sintetizador); What she came for con un tono burlesco, me recuerda inmediatamente a Modest mouse (¿No sé porque?).

Live alone
una pieza arrancada desde las profundidades de los ochentas, además de convertirse por un pequeño lapso, como si la estuviera ejecutando Of Montreal; Can’t stop feeling se queda en el trayecto sin hacer mayor beneficio; Lucid dreams impacta por su atmósfera electroclash hasta enredarse con el techno (muy bien pensado).

Dream again ya le caen por lo turbio, medio nostálgico, un poco beatlesca; Katherine kiss me la baladilla acústica para rematar.

Así de fácil, así de sencillo, no le busquen más.

31 marzo 2009

The Dears – No Cities Left – 2003 (Disco 200)




Después de pensar, pensar y repensar de entre tantos candidatos, marcar un álbum digno de la reseña 200; simplemente tenía que tomar un mejor disco de la discografía de uno de mis favoritos, al final me di cuenta que de todos sus LP’s mencionados, me faltaba el máximo fruto de The Dears.


La primera pieza We can have it tiene un tono esperanzador, liviano; sin embargo, con una letra llena de incertidumbre y desaliento; acompañada de la fantástica voz de Murray Lightburn, esa guitarra luminosa, provocando un ambiente pacifico, que al extinguirse, se aparta del escucha con la sensación de vacío:

Someone somewhere says they’ve got it all
But that’s not even what we want

Not even close
Not even close
 

It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want
It won’t ever be what we want ...


Who are you? Defenders of the universe aporta otro fascinante acorde guitarrero, mantiene a la melodía fluyendo de forma constante hasta el dramatismo que imprime la frase


'Cos I can't help you, and you can't help me.

Lost in the plot posiblemente una de las cúspides en la interpretación de Lightburn, entonando la nebulosa reciprocidad del amor con el dolor. 

The second part tiene el comienzo más desconsolado:
I was short of breath,
As I passed the doorman for a second time.
And it rained all day.
I don't have a raincoat of my own.
I then arrived.
Ten minutes early with no smokes.
And I was broke.
Without a smoke.
 
Aun cuando nos sentimos destrozados por ese organito, ese saxofón y el piano: Murray emerge con:

All of the time.
I thought I was crazy cause you told me so...


Combinada con la delirante guitarra de Krief, provoca una estampida de sensaciones que se desvanecen con el último verso:
Two days have passed.

And all I want is gone for good this time.


A pesar de la línea, a la que nos han expuesto los de Montreal, con Don’t lose the faith se arriesgan a pedirnos escuchar una melodía sobrada de optimismo; eso sí, con una sublime guitarra eléctrica.



Expect the worst/Cos she’s a tourist aparece una tétrica introducción de cuerdas, que se convierte en una oscura sinfonía épica, que concluye en minuto y medio, para dar paso a un mantra de estoicismo.


Después de comenzar con una ruidosa histeria, aparece el bajo de Pinned together, falling apart un pequeño vals que armoniza con la paranoia de perder lo más valioso.


Never destroy us desafiante desde el principio, en cierto tono cordial, lo que converge en una guitarra confusa; pero poderosa, que traslada hasta un final destemplado (genial).


Entonces brota la refulgente Warm and sunny days que reconforta un poco, con palpitaciones radiantes y la súplica persistente de Lightburn:

 
Stay, There's nowhere left to run.


Así es como llegamos a la canción que precisó el culto a los Dears 22 The Death of all the romance, una de las mejores composiciones; sobre todo por la combinación Yanchak – Lightburn, declamando con aflicción; acerca de la frivolidad de la compasión y el miedo a la soledad.

 
Detrás de 22, se forma una extraña melodía turbia, Postcard from purgatory de manera difusa nos pone sobre aviso a lo que será la consumación del disco.


El desenlace que titula esta colección No cities left en cierto modo contiene el efecto esencial que plantearon los temas anteriores:


Let's just keep fighting

the end of the world
We will hold hands and
We will make plans
For Life


La idea es esa: luchar contra la desesperanza aun sabiendo que será una vida ardua, difícil de recorrer; tal vez, desde un escenario apocalíptico; y que al final no resultará como esperábamos…



It won’t ever be what we want ...

21 marzo 2009

Radiohead en el foro sol – Un lunes sin música de clausura

16/03/09

15:30Ante un sol fustigante (y no hablo de la cerveza que en si, su sabor me parece horrible), 3 iluminados de la generación OK Computer – Kid A, nos enfilábamos hacia la ciudad de México, en un bus con aproximadamente 44 personas (entre seguidores y fanáticos de 3 días).


17:00 Después de 2 paradas de descanso, se iba dando entre los vecinos de asiento, discusiones sobre lo que fueron discos como: In rainbows, OK Computer, Kid A y Hail to the Thief. También la obligada pregunta:

¿Cuáles son tus favoritas o la más esperada?

Solo pude pensar en 2+2=5, You and whose army?, Idiotheque y Lucky; lo que me sorprendió es que Gómez resaltara de su lista The bends; es decir, me resultaba logico que nombrara Let down y Pyramid Song; pero ¿bends como un momento esperado?


18:30 Arribamos al estacionamiento y salimos corriendo hacia la entrada; pero, no pensando en apañar lugar, sino en desinflamar la vejiga (¡mendigas piñas coladas!), francamente tome un lugar entre los autos porque ya no me veía llegar a tiempo y seco. Con gran alivio y después de darle casi toda la vuelta al foro para entrar, nos hacemos de un lugar en el espacio B (después de haber devorado unas hamburguejas al vapor).


20:00 Comienza Kraftwerk con un set inesperado y al mismo tiempo incomprendido; solo puedo alegar a mi ignorancia electrónica – tecno; disfrute algunas piezas; lo malo para los legendarios alemanes (básicos en la inspiración del Kid A), fue la angustiosa expectación de los presentes por ver a Radiohead por primera vez.


21:30 Después de la presentación del abridor, nos cambiamos de lugar para tener una mejor visión de lo que vendría.

Fue cuando se apagaron las luces, cuando arranca 15 step con un Yorke más que dispuesto y dinámico (la banda en general, pero uno tiene cierta tendencia a observar el comportamiento del vocal), una gran sorpresa la de escuchar There, there como segunda (muchos la esperábamos a medio camino), al terminar la favorita (para muchos otros) del Hail to the Thief, en el interludio se escucha un diálogo en español sobre Afores, de esta confusión generalizada, emerge el bajo de National Anthem y yo no podía pensar en una mejor forma de empezar un set (ignore completamente lo sucedido el domingo, para evitar la ociosa predisposición).

All i need nos regresa a la actualidad vanguardista de los británicos y funciona perfectamente como enlace a otro grato momento para este trio de seguidores: Kid A. ¿Era posible escucharla en vivo?

Después de que el quinteto destruyera esa duda, Yorke hace el conteo más emotivo de la noche: one, two, three, four…


Karma police


Nude y Weird fishes se desenvuelven como respiro detrás de semejante euforia, The Gloaming afirma que el Hail es subestimado, aunque, lo que sucede en Talk show host es un momento intimo entre los más leales al grupo.


Videotape mantiene esa sutil atmósfera; lo que le siguió, me dejo enormemente fascinado, hasta hundido en la abstracción…


You and whose army?


La emotividad no desmerece de la intensidad y el buen humor de Yorke que suelta una carcajada, antes de tocar Jigsaw falling into a place logrando un ambiente en constante ascenso donde solo cabria un tornado de agitación, entonces es cuando advierten los primeros beats…


¡¡Y sí!! Se trata de Idioteque.


Pasando aquella violencia, Gomez, Germen y yo mero, nos quedamos boquiabiertos al escuchar los tambores de la semi neurótica Climbing up the walls, no creíamos que pudieran colocarla, ni siquiera en un concierto de 4 horas (ahora lo agradezco considerablemente).


Thomas agarra su acústica, comienza con lo que parece ser Exit Music… sin embargo, hay mucho griterío improcedente, Jonny Greenwood se equivoca, Thom se equivoca; deciden comenzar de nuevo, una vez más: no hay calma solo confusión, algo le pasa a la guitarra de Yorke, se olvidan de Exit music y proceden a tocar Bodysnatchers (que sonó bien; pero, la sensación dejada antes, no permitió disfrutarla), con esta se retiran para descansar por primera vez.


Regresan y ejecutan uno de sus mejores mantras How to dissapear completely; una de mis grandes incertidumbres para este concierto, se aclara al escuchar Paranoid Android acompañada de una de las mejores visualizaciones de la noche (necesito comprarme una de esas persianas de leds); el Amnesiac vuelve a aparecer y se despide con la inquietante Dollars and cents.


Justo cuando pensaba que solo tocarían piezas de los tiempos del OK en adelante; el inicio guitarrero de The bends me deja perplejo e inmediatamente volteo a ver la cara de satisfacción de Gómez (maldito suertudo y yo sin escuchar Lucky); para terminar este primer encore, todo toma su lugar correcto Everything in it’s right place, de cierta forma presentíamos que este concierto estaba por cerrar.


El segundo encore presenta una versión en piano de Like a spinning plates; Reckoner termina por ser una de las canciones con más sosiego, una joya en verdad. Irreparablemente Yorke se despide de todos con la frase “Have a nice life” provocando diferentes reacciones y comienza Creep, a mi parecer no como momento cumbre, ni como compensación de lo sucedido a Exit music, simplemente algo quisieron exorcizar, así como lo hicieron en Inglaterra y Japón en el 2006; tampoco fue para tomarlo en serio.


Setlist

  • 15 Step
  • There There
  • The National Anthem
  • All I Need
  • Kid A
  • Karma Police
  • Nude
  • Weird Fishes/Arpeggi
  • The Gloaming
  • Talk Show Host
  • Videotape
  • You and Whose Army?
  • Jigsaw Falling Into Place
  • Idioteque
  • Climbing Up The Walls
  • Exit Music (For a Film)
  • Bodysnatchers
  • How to Disappear Completely
  • Paranoid Android
  • Dollars and Cents
  • The Bends
  • Everything In Its Right Place
  • Like Spinning Plates
  • Reckoner
  • Creep



Radiohead realizo de forma natural cada fragmento de este concierto, incluso lo ocurrido en Exit music, no alcanza para hacerles reproche alguno, de hecho deja clara su integridad musical para plasmar esa extraña y hermosa música en cada momento, el virtuosismo para revelar nuestra mente, así como la sutil mirada de Yorke hacia sus espectadores hipnotizados.

12 marzo 2009

Queens Of The Stone Age – Rated R – 2000


Para la banda liderada por Josh Homme, Rated R represento el primer LP de aclamación popular, del respeto de la critica especializada en Hard Rock incluso apantallo a varios puritanos del Heavy metal.
Porque en realidad se trata de un gran trabajo: que suena duro y oscuro sin caer en lo monotono y predecible como pueden llegar algunos metaleros (Feel good hit of the summer, Leg of Lamb, Better living through chemistry, Monsters in the parasol); también hace uso de la cadencia del blues (Auto pilot, In the fade); del salvaje Hardcore (The Quick and the pointless, Tension head).
Mención aparte los temas más destacados y que han formado parte fundamental de su repertorio: The lost art of keeping a secret, I think i lost my headache y Ode to Clarissa.
Un excelente disco que puede disfrutar sin clavarse en el Metal, además de divertirse con su extraño cóctel de guitarrazos ágiles, a veces rockanroleros.

06 marzo 2009

The Constantines – The Constantines – 2001




¿Cómo describir el estilo de Constantines?

¿Crudo y armonioso?

¿Distanciado pero honesto?

¿Austero y a la vez potente?

¿O simplemente: asombroso?


Hay tanto que distinguir en esta primera obra, de los de Ontario; que realmente el ponerlos en el baul del punk, no les hace justicia.

Con esa marea de melodías; intercalando guitarras, piano, batería y ese bajeo trémulo. A partir de Arizona se aborda a una vorágine de canciones que pasaran del salvaje punk a gentiles consonancias desde las vociferaciones de Bryan Webb.
 
Con una producción independiente, sin formulismos rebuscados y sin tonaditas pegajosas; The Constantines termina por ser un debut virtuoso, elemental y memorable. 

27 febrero 2009

The Maccabees – Colour in it – 2007

Pareciese que al comenzar este plato con Good old Hill uno se va a situar sus audífonos para gozar de un buen disco. Desdichadamente, las expectaciones se van apagando conforme se avanza tema por tema.

Los Maccabes poseen de tres a cuatro buenas composiciones, lo malo es distinguir cuales de ellas son repeticiones de otras; es peor todavía, cuando el sonido es parte del saturado New wave y terrible para esta banda que haya mejores exponentes (Boy Kill boy, The Rakes y The Enemy solo por mencionar a los más cercanos).

Un detalle gracioso, es la colocación de las principales canciones: Good old hill es la primera y Toothpaste kisses es la última; las únicas que merecen la curiosidad.

22 febrero 2009

The Dears en el Lunario del Auditorio Nacional – La melancolía como el veneno más dulce.

Después de algunos meses sin contemplar una presentación digna, intensa y ejemplar (¡Oh Andrew Bird! ¿Cuándo volverás?), me entere de la repentina 2da visita de los de Montreal; aunque esta vez, sin Richard Krief.

Lo paradójico del evento podría empezar por la fecha: 14 de Febrero. Sabiendo que el estilo de este multiconjunto desprecia el romanticismo superficial y las teorías del amor ideal. La cosa se pone peor, cuando al pasar por el Auditorio Nacional te aborda un revendedor con boletos para Yuri, solo alcanzas a mascullar “no gracias, voy para el lunario”. Para seguir con el pesimismo, llegas a la puerta del recinto 2 hrs antes y solo ves a 5 personas. ¡Claro! No había que aparecerse tan temprano; conforme transcurrían las horas, la fila se alargaba de forma calmada; al llenarse no hubo mucho fanático, por ello no estábamos exentos de ociosos sin gracia.

Con nuevo disco, nuevos integrantes y un estilo reformado; los Dears aparecerían bajo una nueva expectativa. La noche comenzó con una discreta y fluida presentación de “Suave as Hell”, que hicieron lo mejor que puede pretender un telonero en su situación: subir-tocar 4 canciones-bajarse.

Entonces se venia lo bueno. El alboroto inició al escucharse esa sombría combinación de percusiones-organito, ante un espacio vacío; Murray entonaba Saviour desde el fondo del lugar encaminándose entre la multitud hacia la plataforma, regalando rosas a veces de forma disparatada y a veces eligiendo destinatario.

Agradeciendo al público su devoción, se siguieron con Money babies y la fantástica Demons, continuando con dos susceptibles piezas del Gang of losers (There goes y You & I); luego, el primer momento fuerte: Lost in the plot. De ahí prosiguieron con más del Missiles, parte en la cual, lo mejor fue cuando Natalia Yanchak florece en ese sublime lapso, donde hace la obertura de Crisis 1&2.

Incluso la ejecución de Whites only party (con la encantadora Laura Wills, bailando de forma sutil y bromeando con el resto de la banda), hacia evidente el dominio de los canadienses sobre sus seguidores.

Se alcanzaron escenas memorables, en esa noche; lo malo fue la predecible y excedida respuesta de algunos incautos (interrumpiendo los silencios) durante el intro de Lights Off, que pudo tener una mejor realización. Así termino la primera parte del set.

Para el encore: muchos esperaban algo del Gang of losers, de hecho: exigían.

En aquel momento, Lightburn me sorprende al proceder con una de sus mejores composiciones: We can have it. Al acabar esta, la ocasión empuja a pedirles 22, a pesar de ello, el líder de la banda, hace la finta de tocar Who are you? Defenders of the universe, cambiándola instantáneamente por su canción más esperada. En la cual la euforia nos lleva anárquicamente a esa sensación de abatimiento y en el último instante nos revela la imagen de un canto enlazado entre Lightburn y Yanchak, consumando el concierto de un modo reconfortante para la audiencia.

Setlist

Saviour

Money babies

Demons

There goes my outfit

You and I are a gang of losers

Lost in the plot

Berlin heart

Disclaimer

Crisis 1&2

Dream job

Whites only party

Hate then love

Meltdown in a major

Lights off

Encore

We can have it

Who are you? Defenders of the universe(Intro)/22 The Death of all romance.

Con una actuación intensa, los Dears tantearon la paciencia de su público, supieron colocar las canciones para presentar el nuevo álbum y lograr una buena dinámica; Lightburn conserva la fuerza, la entrega y el entusiasmo de siempre. Sus presentaciones no serán masivas, pero tienen la cualidad de ser un verdadero conjunto de músicos, personas sencillas y muy expresivas.

Al final se trata, de seres mortales; esa es su principal virtud: un grupo homogéneo formando música viva.

08 febrero 2009

Orson – Bright Idea – 2006


Para los que piensan que soy un quejoso discriminatorio, que solo aprueba bandas que suenan complejas, de generaciones anteriores, que escribe para ciertos adictos musicales… pues, no esta muy lejos esta conclusión; aunque, no es total.

Orson suena juvenilmente de buena forma, sin clavarse tanto, sin descuidar lo musical, sin complicaciones líricas. Esta “brillante idea” tiene la ventaja de contar pequeñas anécdotas, con las inquietudes que hacen la adolescencia una etapa caótica, llena de dudas e ilusiones. Todo esto mostrado con buen power pop, rock soft, brit rock y algo de punk funk, hay tantas cosas bien logradas, en canciones como: No tomorrow, It’s already over, Dowtown, Trying to help, Last night y Save the world.

Un disco más, que manifiesta, lo pobre que es el contenido de las cadenas marketeras-juveniles-musicales.

31 enero 2009

The Kills – Midnight Boom – 2008



Para aquellos que quedaron poco satisfechos con lo dejado en el 2008, algunos podríamos explicar que fue un periodo reservado para la cadencia y algunos trabajos insolentes. Esto lo confirma la tercera colección de Mosshart e Hince.
La característica principal de Midnight boom es el derroche de pasión, sarcasmo y carácter; plus integridad artística. Como pasar del blues al punk pasando a veces por garage y en otras por el funk.

Dentro de lo anecdótico de haber escuchado este disco, recalcaría lo entrañable que resultan: Cheap and cheerful, Tape song, Hook and line, Sour cherry y What New York used to be; pero las que he considerado de lo mejor del año: Last day of Magic y Goodnight bad morning.

“Un pequeño tornado, un pequeño huracano…”

17 enero 2009

Broken Social Scene – You Forgot It In People – 2002




Seamos francos y directos: Broken Social... no me parece ese gran prodigio de la presente década, ni tampoco un grupo limitado, solo es congruente en la forma de concebir su música.



You forgot it in people, proporciono uno de los mejores álbumes del 2002, debido al progreso de lo que fue su debut Feel good lost hacia este LP, de enormes cualidades.

De hecho, este comienza recordándonos el sonido de su antecesor en Capture the flag, después aumenta la intensidad, formando distorsiones con guitarras electricas y violines en KC Accidental, de ahí pasa a la semi infantil Star and sons; solo para conducirnos a una de las mejores piezas de su discografía, la caóticamente fascinante Almost crimes (radio kills remix) con la participación de la más que talentosa Leslie Feist.



La lista continúa con Looks just like the sun acompañada de coros, guitarra acustica, percusiones ligeras y la voz lúcida de Drew; la atinada serenidad instrumental, la adición de diversos sonidos de Pacific theme, Anthems for a seventeen years old, cause= time, late nineties bedroom rock forth, shampoo suicide (este estilo desencadenaría un grave influjo sobre varios grupos contemporáneos).



El bloque final Lover’s spit, Im still your fag, pitter patter goes my heart, solo emplea un poco de suntuosidad al disco, no hay gran alboroto que digamos.



Agregando a Emily Haines, James Shaw, Evan Cranley, Justin Peroff y Amy Millan (entre otros tantos que entraron y salieron) a la banda para complementar las presentaciones en distintos escenarios, You Forgot in People se convirtió en el mejor pretexto para contemplar a este colectivo, en su abundante manejo de instrumentos y el arrojo que tuvieron para lograr semejante ascenso.

15 enero 2009

The Dears – Missiles – 2008



Una banda difícilmente resiste el desgaste de cambiar integrantes, se da el caso en el cual el estilo decae un poco, se pierde mucha esencia y a veces algo de creatividad.

Con los Dears es una situación especial, con ciertas particularidades, como el hecho de que los únicos sobrevivientes: son el matrimonio Lightburn – Yanchak.

Missiles resuena de una forma más tenue, no tiene los claroscuros del No Cities Left; pero, abunda en momentos heroicamente nostálgicos semejantes al End of Hollywood bedtime y al antecesor Gang of losers.

La introducción (Disclaimer) hace una remembranza a lo dejado en Gang of losers, siguiendo esta línea se destaca en Dream job, Money babies, Berlín Heart, Crisis 1&2, Demons, Missiles y Saviour una lozana forma de ensombrecer una melodía que mantiene una modulación melodramática cambiándola repentinamente a eufórica.

Lo que sí tengo que denunciar es la forma en que terminan varios “tracks” en fade out, algo que no me parece adecuado para la talla de estos músicos (¿O será por el disco que baje?).

Una de sus mejores virtudes o lo que más me inquieta de esta banda: es la cualidad con que logran hacerme pensar en Radiohead sin tener ese sonido fusilador, en verdad se percibe como una influencia ¿involuntaria?

En fin, un disco naturalmente humano, un poco autocomplaciente, musicalmente brillante de parte de estos románticos aniquiladores.

10 enero 2009

The Do – A Mouthful – 2008


Cuando escuché este disco por primera vez, uno comienza por sentirse alcanzado por la asombrosa voz de Olivia B. Merilahti, contiguamente uno nota la música osada de su comparsa francés Dan Levy.
A Mouthful presume una sabiduría musical; un arrojo y desparpajo creativo; pero lo mejor de este dúo, es la placentera multiplicidad de tonos en la voz de esta sagaz finlandesa (chequense At last, The bridge is broken, Stay (just a little bit more), Tammie, Searching gold).
Un álbum con diversidad instrumental (se dice que principiaron en el Jazz), de lo mejorcito del 2008.

07 enero 2009

Of Montreal – Skeletal Lamping – 2008



Para la naturaleza creativa de este grupillo popero de synth pop, noise pop, twee pop, dance pop, indie pop y anexas; Skeletal Lamping es un paso lógico en su discografía.

¿Porque?

Ha de ser por su cambiante mood, de una canción a otra (incluso dentro de cada una se desata una tormenta de distintos beats), las reincidencias vocales, los cambios de trancazo del sintetizador a percusiones luego a estallidos, después a guitarra ñoña, rápidamente a agudos coros, de nuevo al sintetizador y conforme vamos, ya ni sabemos ¿que, nos golpeo?

Un disco empachado de tantos defectos que terminan por convertirse en una virtud; lo verdaderamente valioso de estas 15 pistas: es el modo de complicar la paciencia del que las escucha (porque no se trata de oír hits, ¡no!).

No podría enmarcar a este álbum como el mejor del 2008; pero sí, como el más divertido.

Sin duda alguna.

03 enero 2009

Eels – Daisies Of The Galaxy – 2000

Enlace Cancelado por blogger

Esta portada, ciertamente ilustra algo de lo que se puede distinguir de este álbum; con certeza, se trata de un sonido optimista, liviano y algo infantil.

Con ese comienzo en Grace Kelly blues y Packing blankets se escucha bastante del estilo sensiblero de esta agrupación, atenuada por las fantasticas piezas The sound of fear e I like birds; el himno homonimo al disco Daisies of the galaxy rebosa de nuevo en el sosiego; Flyswatter con campanas, distorsiones bien calculadas y su piano de juguete, arroja una de sus mejores melodías.

It’s a motherfucker, Estate sale, Jeannie’s diary, Wooden nickels pueden resultar un tramo demasiado meloso a estas alturas; Tiger in my tank, A daisy through the concrete, Something is sacred y Mrs. E’s beautiful blues resuelven de buena manera estos lapsos.

Uno de sus discos menos agradecidos, debido a sus constantes traspiés en la melancolía.